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¿Qué puedo hacer para evitar las situaciones cotidianas en las que suelo fumar?
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Antes de dejarlo, sería conveniente comentarle a tu médico en qué situaciones de tu vida cotidiana sueles sentir ganas de fumar.
Por ejemplo, es posible que suelas fumar por las mañanas con el café del desayuno o bien después de comer o al conducir. Si eres consciente de las situaciones y actividades cotidianas en las que solías fumar, te resultará más fácil reprimir el impulso automático de encender un cigarrillo y, con unos simples cambios, podrás evitar fumar por inercia.
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¿Cómo me sentiré cuando lo deje?
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Por una parte, te sentirás orgulloso de haber tomado una decisión tan importante para tu salud y la de las personas que te rodean.
Por otra parte, debido al efecto adictivo de la nicotina, lo más probable es que eches de menos el tabaco durante algún tiempo y tengas ganas de fumar de vez en cuando.
Es posible que también tengas síntomas de abstinencia, sobre todo durante las primeras dos o tres semanas, por ejemplo falta de concentración, irritabilidad e inquietud, dolores de cabeza, mareos, cansancio, estreñimiento, insomnio y depresión.
Aunque estos síntomas desaparecerán gradualmente, tu médico puede alertarte sobre su posible presencia y recomendarte las estrategias más adecuadas para sobrellevarlos. Estas estrategias varían desde dar un paseo, beber un vaso de agua o hablar con un amigo, hasta el uso de terapias sustitutivas con nicotina u otros medicamentos.
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Algunos de mis amigos y familiares fuman. ¿Qué debería hacer cuando esté con ellos?
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Cuando te plantees dejar de fumar, es importante que se lo digas a todos tus amigos y familiares para que puedas contar con su apoyo, ¡y eso incluye también a los fumadores!
Es posible que en el fondo envidien tu determinación para dejar de fumar. Cuando estén contigo, no dudes en pedirles que no fumen delante de ti ni dejen el tabaco a la vista.
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¿Qué puedo hacer si después de dejarlo sigo teniendo ganas de fumar?
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Dispones de varios recursos para ayudarte a superar las ganas de fumar.
Con la ayuda del médico, encontrarás lo que mejor funciona en tu caso, y recuerda que tener ganas de fumar es una señal de que tu cuerpo ha empezado a liberarse de la adicción a la nicotina y acabarán por desaparecer.
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He intentado dejarlo muchas veces sin conseguirlo. ¿Qué más puedo hacer?
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El tabaco es muy adictivo, así que no debes culparte por no haber conseguido dejarlo en tus intentos previos. De hecho, una gran parte de los fumadores intenta dejar de fumar varias veces antes de conseguirlo. Si lo has intentado varias veces sin éxito, es posible que necesites empezar de cero. Pregúntate con sinceridad por qué fumas, cuándo te apetece más fumar y qué situaciones y emociones concretas te han impedido dejarlo en el pasado.
Antes de intentarlo de nuevo, es conveniente definir un nuevo plan de acción que tenga en cuenta las posibles dificultades. En este sentido, el médico puede prestarte una ayuda indispensable: con el apoyo del médico, tendrás más del doble de probabilidades de definir un plan con el que finalmente consigas dejar de fumar.
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¿Los puros y el tabaco «light» son menos perjudiciales para la salud?
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No. La concentración de toxinas y sustancias irritantes es incluso mayor en los puros que en los cigarrillos, debido al largo proceso de añejamiento y fermentación.
Los cigarrillos «light» se diferencian de los normales en el filtro, pero contienen la misma cantidad de nicotina y alquitrán. Los estudios científicos demuestran que los fumadores suelen compensar la disminución en la cantidad de nicotina que pasa a través del filtro aumentando el número de caladas o reteniendo más tiempo el humo.
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¿Cuál es el primer paso una vez que he decidido dejar de fumar?
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La mejor forma de dejar de fumar es definir un plan de acción (ref. 19) con la ayuda del médico y fijar una fecha concreta para dejarlo.
Es importante que comentes con el médico los motivos por los que quieres dejar de fumar, para que pueda proporcionarte el asesoramiento adecuado y, si lo considera oportuno, terapias sustitutivas con nicotina o medicamentos de prescripción. Los estudios científicos demuestran que sólo consultar al médico al respecto duplica tus probabilidades de dejar de fumar.
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¿Engordaré cuando deje de fumar?
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Algunas personas pierden el apetito a causa del tabaco y vuelven a recuperarlo cuando dejan de fumar. Por eso hay ex fumadores que comen más y engordan cuando dejan de fumar.
Si te preocupa engordar y tu apetito aumenta después de dejar de fumar, coméntaselo a tu médico. Recuerda que dejar de fumar es una oportunidad única para tomar las riendas de tu salud y tu forma física. Un buen comienzo sería llevar una dieta equilibrada y adoptar un estilo de vida más saludable.
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¿Cómo puede mi médico ayudarme a dejar de fumar?
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Los médicos, al igual que otros profesionales sanitarios, pueden facilitarte información sobre el proceso de cesación, así como ayudarte a entender y afrontar las posibles dificultades y a definir un plan de acción personalizado.
Si lo considera apropiado, tu médico puede recetarte alguno de los medicamentos disponibles para ayudarte a dejar de fumar. También puede facilitarte el contacto de otros servicios de atención médica y grupos de apoyo en tu zona que aumentarán tus probabilidades de dejar de fumar.
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Fumar me ayuda a sobrellevar el estrés. ¿Cómo podré soportarlo cuando deje de fumar?
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Hay personas que piensan que el tabaco les ayuda a sobrellevar el estrés y otras que experimentan estrés como parte de los síntomas del síndrome de abstinencia de la nicotina.
Si enciendes un cigarrillo automáticamente cuando estás estresado o experimentas estrés de vez en cuando, hay varias cosas que puedes hacer para reducir el nivel de estrés, por ejemplo, tomarte un respiro para relajarte o comentar tus problemas a una persona de confianza. Pide a tu médico que te recomiende algunas técnicas sencillas para sobrellevar el estrés.