Fuerza de voluntad

Dejar de fumar es sin duda una de las decisiones más difíciles de tu vida. Pero vivir sin tabaco no es cuestión de poner a prueba tu fuerza de voluntad.

Por ejemplo, te resultará más fácil si comentas con tu médico cuándo y por qué solías tener ganas de fumar en el pasado. Si sabes qué te impulsa a fumar, podrás evitar, e incluso superar, estos estímulos y situaciones simplemente haciendo algunos cambios:

  • Los primeros días después de dejarlo, procura evitar los lugares que te incitan a fumar.
  • Evita estímulos como el café y el alcohol, que probablemente asocies al tabaco.
  • Cuando tengas ganas de fumar, recuerda que acabarán por desaparecer. Prueba a picar algo saludable, como zanahorias o pepinos.
  • Bebe mucha agua para mantenerte hidratado.
  • Llama a un amigo: cuando acabes la conversación, seguramente se te habrán pasado las ganas de fumar.
  • Dentro de unos días notarás cómo mejora tu sentido del gusto y del olfato y podrás deleitarte con nuevos sabores y platos que aún no habías probado.