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Las mejores curas desintoxicantes naturales para ayudarte a dejar de fumar

Las mejores curas desintoxicantes naturales para ayudarte a dejar de fumar

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Por muchos aditivos que tengan los cigarrillos, el tabaco no deja de ser una planta. Si una planta puede dañar tu cuerpo, tiene que haber remedios naturales que te ayuden a purificarlo de sus efectos nocivos, ahora que empiezas una nueva vida sin tabaco.

Ahora bien, recuerda que cada persona es diferente. No todos estos remedios cuentan con datos científicos que respalden su eficacia y algunos podrían producir efectos secundarios, dependiendo de tus antecedentes médicos. Como siempre que te plantees hacer un cambio importante en tu estilo de vida, acude a tu médico o consulta a un profesional sanitario local capacitado para recibir asesoramiento personalizado.

Agua

¿Quieres eliminar las toxinas de tu organismo? Para limpiar tu cuerpo de toxinas, no hay nada como el agua. Además, una buena hidratación aumentará tu nivel de energía y tu capacidad de atención, contrarrestando así algunos de los síntomas de abstinencia de la nicotina. Añade un poco de zumo de lima recién exprimido para mantener a raya el ansia de fumar y aumentar tus niveles de vitamina C, con los beneficios que eso conlleva.

Pimienta negra

La ansiedad es uno de los síntomas de abstinencia más frecuentes durante la fase inicial de la deshabituación tabáquica. Hay estudios que demuestran que la pimienta negra contribuye a aliviar esos síntomas, además de reducir el ansia de fumar. También estimula la combustión de las grasas, por si te preocupan los kilos de más.

Remolacha

Considerada desde hace tiempo por las revistas de estilo de vida como un superalimento, algunos estudios demuestran que la remolacha inhibe el crecimiento de los tumores cancerosos o benignos. Otros beneficios para la salud atribuidos a la remolacha incluyen fortalecer el sistema inmunitario, facilitar la recuperación y mejorar el humor, algo especialmente útil para combatir la irritabilidad que suele acompañar al síndrome de abstinencia de la nicotina.

Nueces de Brasil

¿Sabías que los cigarrillos contienen mercurio? Aunque tendrías que fumar muchísimo para llegar a sufrir un envenenamiento por mercurio, los efectos se acentúan cuando el mercurio se inhala. Las nueces de Brasil tienen un alto contenido en selenio, que elimina el mercurio del organismo, aporta una buena dosis de antioxidantes y ayuda a combatir las enfermedades coronarias y algunos tipos de cáncer.

Algas marinas

El tabaco también contiene otras sustancias tóxicas como plomo y cadmio que, tras una exposición prolongada, aumentan el riesgo de padecer enfermedades de los riñones, pulmones, huesos, corazón, intestinos, aparato reproductor y sistema nervioso. Se ha observado que algunas algas contribuyen a eliminar estas sustancias del organismo, además de estimular el metabolismo, ayudando así a combatir el temido aumento de peso tras dejar de fumar.

Jengibre

¿Quieres mantener a raya el apetito? Los estudios revelan que el jengibre puede reducir la sensación de hambre. Además se ha demostrado que son ricos en antioxidantes, por lo que contribuyen a reducir el riesgo de padecer enfermedades del corazón y algunos tipos de cáncer.

Semillas de uva

Aunque no demasiado gratas al paladar (es preferible comerlas junto al resto de la fruta), una serie de estudios demuestran los numerosos beneficios para la salud de las semillas de uva. Además de ser ricas en antioxidantes, se ha observado que mejoran el retorno venoso y se les atribuye la capacidad de aliviar los síntomas del asma y el enfisema.

Ejercicio

No se trata únicamente de cuidar tu alimentación. Una de las mejores formas de ayudar a tu cuerpo a recuperarse es ponerlo en marcha de nuevo, aumentando gradualmente el nivel de ejercicio para reactivar la circulación, ensanchar los pulmones, liberar endorfinas para mejorar el humor y atenuar la irritabilidad que genera la abstinencia de la nicotina, además de eliminar toxinas con el sudor.

Eso sí, tampoco te pases. Es preferible ir poco a poco (lo más sensato es pedirle a tu médico u otro profesional sanitario capacitado que te ayude a preparar un programa de ejercicio). Todo granito de arena cuenta: incluso cinco minutos de ejercicio pueden ayudarte a reducir el ansia de fumar.

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